Problemas asociados a la cirugía de frente y soluciones

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Un motivo frecuente de duda y preocupación para algunas pacientes es la presencia de
depresiones o irregularidades tras el tratamiento quirúrgico de la frente.

 

Vamos a tratar de explicar cuáles pueden ser los motivos que ocasionen dichas depresiones e irregularidades y las posibles soluciones para su tratamiento o camuflaje.

Tratamientos de frente FACIALTEAM

 

A través de esta serie de artículos divulgativos que FACIALTEAM irá publicando de forma periódica, queremos crear una herramienta educativa para las pacientes, basada en una experiencia acumulada de más de diez años en cirugía de feminización facial y cirugía de confirmación de género facial.

Nuestra idea es aportar información clara, honesta y objetiva que sea de utilidad para pacientes ya tratadas o que estén en proceso de búsqueda de cirugía. Los contenidos de estas publicaciones son propios y están basados en nuestra práctica clínica diaria y en la información recogida tras más de 1.500 pacientes intervenidas por nuestro grupo.

 

TIPOS, ORIGEN Y ALTERNATIVAS DE TRATAMIENTO DE IRREGULARIDADES ÓSEAS


Es importante entender que las características propias de cada paciente determinarán la visibilidad y alcance del problema. Esto es debido a que la anatomía de la frente puede variar enormemente de paciente a paciente.

Pieles muy finas y con poco contenido graso y/o muscular tendrán mayor posibilidad de que pequeñas irregularidades óseas puedan ser visibles. Por el contrario, pacientes con pieles gruesas y con mayor panículo graso o volumen muscular podrán disimular y amortiguar mejor eventuales irregularidades en el plano óseo.


¿A qué puede ser debida una irregularidad o una depresión en la frente?


El principal responsable para la aparición de estas irregularidades es el fenómeno de reabsorción ósea. Una reabsorción ósea es una pérdida parcial de hueso en un área determinada. Si esta pérdida de hueso es muy evidente, puede llegar a ser visible o palpable a través de la piel.


¿Cuándo se produce la reabsorción del hueso y por qué?


El hueso de la frente se compone de 2 capas o tipos diferentes de hueso: el hueso cortical y el hueso medular o esponjoso.

El hueso cortical es la capa más externa del hueso, la que está en contacto con los tejidos blandos (músculo, grasa, piel). Es un hueso compacto y muy duro, apenas presenta vasos sanguíneos en su interior y tiene un grosor que puede variar entre 2 y 10 mm. El hueso cortical en general no presenta tendencia a reabsorberse (desaparecer) y es el hueso sobre el que normalmente se trabaja con la técnica de fresado óseo.

Bajo la capa de hueso cortical (que actúa como capa protectora), encontramos el hueso medular o esponjoso. Este es un hueso poroso, similar a una esponja marina -de ahí su nombre-, con multitud de vasos sanguíneos en su interior y de consistencia más blanda y frágil que el hueso cortical. Este hueso medular tiene mayor probabilidad de reabsorción en caso de encontrarse expuesto (es decir, sin la capa de hueso cortical que lo protege).

En ocasiones, cuando se lleva a cabo una cirugía con fresado óseo, que como hemos dicho trabaja principalmente sobre el hueso cortical, se produce una exposición del hueso medular. Si esta exposición es limitada y no afecta a una gran superficie, la posibilidad de que aparezca una reabsorción (desaparición del hueso) es baja, ya que este hueso medular sufrirá un fenómeno conocido como corticalización, es decir, se transformará en hueso más duro (tipo cortical) durante el periodo de cicatrización.

Si el área de hueso medular expuesto es amplia, la posibilidad de que aparezca una reabsorción es mayor. Este fenómeno de reabsorción se produce durante las primeras semanas o en el transcurso de los primeros meses tras la cirugía. Si el tamaño de esa reabsorción es amplio, podrá posteriormente ser visible a través de la piel y presentarse como una depresión, hendidura o irregularidad de tamaño variable.


¿Existen otros mecanismos que puedan producir reabsorción ósea?


La cirugía de reconstrucción frontal involucra en la mayoría de los casos a la región del seno frontal. En la actualidad y según la técnica de elección de cada especialista, existen diferentes tipos de procedimientos relacionados con el trabajo en la región sinusal.

En un porcentaje muy elevado de pacientes se lleva a cabo la retirada y posterior fijación de la pared anterior del seno, lo que a efectos prácticos implica un corte en el hueso, la retirada de un fragmento óseo y la reposición de dicho fragmento.

 

Feminizacion de frente España FACIALTEAM
Reducción de frente por abordaje coronal, FACIALTEAM España

 

En cualquier caso, la fijación de dicho fragmento debería ser lo más estable posible, de forma que se garantice la cicatrización ósea y la adecuada regeneración del área intervenida. Si el material o el sistema de fijación de este hueso no garantiza una adecuada estabilidad, los micro-movimientos que pueden producirse durante la fase de cicatrización del hueso pueden desencadenar una mala consolidación ósea y derivar en una reabsorción o desaparición del hueso a dicho nivel.

 

La reabsorción ósea también puede suceder cuando en lugar de realizar la reconstrucción en el seno, el cirujano directamente fresa sobre la pared del seno frontal y la perfora o debilita en exceso.

 

Otro posible motivo de aparición de reabsorción ósea se asocia a la presencia de hueso excesivamente debilitado en la región del seno. En ocasiones, tras la reconstrucción y el fresado del área sinusal, hay zonas muy debilitadas o incluso perforadas. En función de la superficie de dichas zonas, existe la posibilidad de que se genere un fenómeno de reabsorción a partir de ellas.

 

Situaciones que pueden traducirse en irregularidades, asimetrías o depresiones

 

Mala técnica de fresado

El fresado o recontorno óseo a nivel frontal persigue la armonización y suavización de dicha región. Si este recontorno no se lleva acabo de la manera adecuada, o con los instrumentos necesarios, puede generar zonas irregulares o asimétricas que posteriormente podrán ser visibles o palpables a través de la piel.

 

Empleo de materiales de relleno

En ocasiones, algunos especialistas emplean durante el trabajo en la frente distintos materiales (cemento, prótesis, implantes de materiales diversos, etc.) heterólogos (no pertenecientes al organismo del paciente). La finalidad puede ser aumentar el volumen en una determinada área, tratar de conseguir un formato redondeado o disimular el
frontal bossing rellenando las zonas menos proyectadas. Con independencia de si estos procedimientos garantizan resultados óptimos y/o satisfactorios, en ocasiones estos materiales pueden generar asimetrías, irregularidades, contornos poco armónicos o migraciones del material a zonas no deseadas, con el consecuente resultado antiestético para la paciente.


Alteraciones del músculo frontal

Tras la cirugía y el reposicionamiento de los tejidos blandos, la musculatura frontal puede sufrir diferentes tipos de
fenómenos: menor capacidad de contracción, pérdida de su volumen, presencia más evidente de la línea media, etc. Estos fenómenos pueden traducirse en asimetrías o irregularidades en el contorno frontal.

 

Tratamientos para diferentes irregularidades óseas en la frente


Depresiones o irregularidades limitadas o de tamaño pequeño

Dentro de este grupo se incluirían todas las irregularidades que son poco visibles o palpables y que no suponen ningún tipo de problema para la paciente, salvo el problema estético asociado. Se deben plantear actitudes conservadoras o poco agresivas.
Una de las posibles soluciones será disimular o camuflar la zona problemática con algún material de relleno como grasa o ácido hialurónico, evitando de esta manera la necesidad de una nueva cirugía.


Depresiones extensas o en zonas muy visibles

Son irregularidades que generan un importante problema estético a la paciente. La solución idónea pasa por reconstruir la zona problemática. Ello implica la realización de una nueva cirugía y la posibilidad de emplear diferentes tipos de material que variarán en función del tipo de defecto y de su localización, p. ej. mallas de titanio de distinto grosor y tamaño, injertos óseos, etc.


Depresiones en la región sinusal.

Como se ha explicado con anterioridad, pueden aparecer como consecuencia de un fresado excesivo, una mala técnica
de fijación de la pared anterior del seno, etc. En este caso la paciente, además de problemas estéticos, puede asociar problemas funcionales (sinusitis, bloqueo del seno, respiración visible a nivel frontal, etc.). Por ello, además de
corregir el problema estético, hemos de conseguir una adecuada funcionalidad del seno, garantizando su sellado en la medida de lo posible. Podremos emplear injertos óseos y material de osteosíntesis.

 

Corrección de cirugía de frente FACIALTEAM
La mala praxis en las cirugías de frente pueden conllevar problemas fatales para las pacientes


Irregularidades asociadas a material de relleno

En aquellos casos donde el material de relleno sea el responsable del problema, será necesaria su
eliminación y la posterior reparación de la zona afectada.

Problemas con los rellenos en cirugía
Frente con irregularidades óseas asociadas al material de relleno


Problemas relacionados con la musculatura frontal

Dado que el problema no reside en el plano óseo, el tratamiento que se proponga deberá centrarse en el músculo. En casos donde nos enfrentemos a una asimetría de movimiento se podrá aplicar toxina botulínica (bótox) para conseguir una adecuada compensación funcional. Si el problema reside en problemas de volumen (pérdida parcial del volumen del músculo), se podrá corregir o camuflar el defecto con material de relleno (grasa o ácido hialurónico).

 


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